10 claves para acercarse al cine serie B

10 claves para acercarse al cine serie B

Por | 14 Septiembre 2016

El cine serie B ha recorrido un camino oscuro y movedizo para ser valorado como un género de la disciplina con sus propias reglas y objetivos estéticos. No obstante, algunos de los directores y actores más relevantes de la actualidad salieron de ahí. Enumeramos 10 claves para acercarse a un género tan fascinante como irónico, que alcanza lo mismo momentos de risa involuntaria que verdaderos instantes de culto.

1.- El cine serie B comenzó en 1930 como una estrategia de Hollywood para combatir la disminución de públicos por la Gran Depresión de Estados Unidos. Intentaba atraer más gente a las salas de cine con funciones dobles: películas B y películas A.

2.- Al tratarse de producciones secundarias, las películas serie B tenían limitaciones. Los presupuestos eran bajos, generalmente duraban menos que una de las producciones importantes y sus actores o directores eran frecuentemente inexpertos o profesionales en decadencia. Sin embargo, estas condiciones orillaron a los realizadores a innovar y presentar soluciones creativas que constituyen su tan particular estética psicotrónica.

3.- A finales de la década de los 50, surgió el subgénero cine serie Z en condiciones incluso más extremas que las del cine serie B, con presupuestos más limitados. Uno de los representantes de este subgénero es Ed Wood, conocido como “el peor director de todos los tiempos”.

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4.- El cine serie B, en su definición estricta inicial, duró como fenómeno cultural menos de cuatro décadas. El auge de la televisión fue uno de los factores de su decadencia y, aunque existen muchas manifestaciones posteriores que pueden encajar estéticamente en la categoría, las condiciones de producción son diferentes.

5.- Aunque sus orígenes están en Estados Unidos, existen ejemplos importantes de este cine en otros países. En Italia surgió el género péplum, películas históricas de aventuras realizadas al final de la década de los 50. Por su parte, algunas películas japonesas utilizaron monstruos mecánicos. Finalmente, en México esta manifestación puede encontrarse en el MadMex, responsable de algunas de las grandes joyas del cine nacional.

6.- Muchas cintas de cine serie B usan material de archivo o de otras películas, consiguiendo resultados estéticamente experimentales. Este fenómeno se puede observar particularmente en las cintas de ninjas que, al no tener presupuesto para contratar gente especializada, armaban una especie de pastiche empalmando dos historias distintas. Un ejemplo que fue recuperado recientemente es el conocido como Star Wars turco (Dünyayı Kurtaran Adam, Çetin İnanç, 1982), que toma escenas de la saga original: vemos la Estrella de la Muerte y el Halcón Milenario en repetidas ocasiones.

7.- El cine serie B no es un tipo único de cine, existen géneros distintos que pueden identificarse como cine serie B. Westerns, film noir, terror y ciencia ficción son algunos de los más populares.

8.- Los monstruos que vemos en pantalla son parte importante del cine serie B. Pero los bajos presupuestos no permiten que las imágenes que se proyectan en la pantalla sean realistas. Sin embargo, los realizadores se las han ingeniado para lograr algunos de los monstruos más icónicos de la historia de la disciplina.

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9.- Muchas de las personas que trabajaban en el cine serie B eran artistas en decadencia. No obstante, el género también fue un crisol de donde salieron nombres como Peter Jackson (Bad Taste, 1987), Francis Ford Coppola (Dementia 13, 1963), David Cronenberg (Rabia, 1977), John Williams (Daddy-O, Lou Place, 1958), Leonardo DiCaprio (Critters 3, Kristine Peterson, 1991) o Brad Pitt (Cutting Class, Rospo Pallenberg, 1989).

10.- Aunque se ha desprendido totalmente de su contexto original, la influencia del cine serie B ha alcanzado los grandes circuitos. Sus rasgos son identificables en realizadores como Quentin Tarantino, Robert Rodriguez, Tim Burton y Sion Sono, por mencionar algunos.