Historia del cine centroamericano: El ca

Historia del cine centroamericano: El cambio de siglo

Por | 12 de agosto de 2025

Password: Una mirada en la oscuridad (Andrés Heindereich, Costa Rica, 2002).

Alrededor del cambio de siglo, Centroamérica, como todo el mundo, entró en el proceso de globalización. En el cine, esto se manifiesta en narrativas alimentadas por el modo de hacer institucional de Hollywood y por el interés en las nuevas tecnologías, como internet y el cine digital. Al mismo tiempo, las guerras de las décadas anteriores siguen marcando un presente herido, retratado en el cine más militante. También se hacen visibles las visiones femeninas, reflejo de los esfuerzos por ampliar los horizontes narrativos en toda América Latina. Pero en el caso de esta región, todas las contradicciones de un proceso económico global que no alcanzaba para todos se hicieron visibles tanto en la escasa circulación de gran parte de este cine, como en estéticas que, a veces, reflejaban la aspiración a la mundialidad, y, en otras, las carencias locales. Una contradicción tan visible que incluso se reflejó en la investigación icónica para este fragmento de esta historia: encontrar imágenes fue entre complicado e imposible.

 

El silencio de Neto (Luis Argueta, Guatemala, 1994)

historia del cine centroamericano 1990 2000

«Tío, ¿no que estaba muerto, pues?» le pregunta Neto Yepes a Ernesto Yepes, que no sabe descansar en su lecho de muerte porque le prometió a su sobrino enseñarle a hacer un globo de cantolla. Reflejado en Neto, recuerda su propia infancia, tan fantasmal como él, cuando sin entender muy bien qué pasaba el sistema educativo cambió, una de sus amigas desapareció porque su familia salió del país y se siente en el aire el riesgo de que su padre pierda el trabajo. ¿Y qué era lo que pasaba? Pues que el gobierno de izquierda de Jacobo Árbenz, comprometido con la reforma agraria, fue derrocado por un golpe de estado promovido de manera encubierta por el gobierno estadounidense en 1954 por afectar los intereses de la United Fruit Company y por su ideología. El silencio de Neto aprovecha esa crisis para abordar las estructuras de poder profundas de Guatemala intentando montarse en una narrativa accesible, de estética ya globalizada, que era lo que buscaban Luis Argueta y su coguionista Justo Chang, y lograron con éxito. Si se piensa bien esto último se puede agregar otra capa a las contradicciones guatemaltecas que reflejan las de toda Latinoamérica: la permanente tensión entre nuestras culturas locales y la aspiración a las grandes tendencias mundiales.

 

Ixcán (Henrique Goldman, Guatemala, 1999)

historia del cine centroamericano 1990 2000

Finalizada la Guerra civil de Guatemala, Natividad regresa a casa para reencontrarse con su madre y su hija, después de haberse ausentado doce años por ser parte de la guerrilla. En el camino de regreso, una artista visual italiana, Benedetta, intenta convencer a Natividad de que sea parte de la pieza de videoarte que está produciendo; Natividad rechaza la oferta. A lo largo del filme, Benedetta intenta grabar a la familia de Natividad, siguiendo a su hija (Encarnación) en su intento de conseguir a alguien que le ayude a llegar a Estados Unidos; a la abuela de la familia, que está interesada en modernizar su casa; y a Natividad, que está intentando ahorrar dinero para regresar a su pueblo natal, Ixcán. Benedetta encuentra un sinfín de problemas en la producción, derivados de la distancia e incomprensión que la separa de la realidad de las mujeres que busca retratar. Henrique Goldmann, director de la película, logra representar con profundidad la relación de las integrantes de la familia, mujeres que pertenecen a generaciones distintas y que difieren en sus perspectivas. Asimismo, el filme es una sátira interesante sobre el artista extranjero que se acerca a una realidad sin poder compenetrarse en ella. Finalmente, cabría dudar, ¿no se contradice el propio Henrique Goldman? Queda en duda qué tanto de lo que está filmando proviene de una comprensión más profunda de la circunstancia de sus personajes, o si es que su perspectiva es tan limitada como aquella de la artista de quien se mofa.

 

Password: Una mirada en la oscuridad (Andrés Heindereich, Costa Rica, 2002) 

Carla acaba en manos de la trata infantil después de chatear –aunque la palabra no existía en ese entonces– con un supuesto adolescente más joven que ella, en una computadora, a la que accede de contrabando, de la escuela privada a la que iba antes de tener que dejarla por una escuela pública, antes de que su mamá empezara a trabajar como escort, antes de que se tuvieran que mudar a casa de su abuela porque el padre se fue con una mujer más joven y las dejó sin dinero y sin dónde vivir. Como queda claro la trama de Password tiene un filón melodramático implacable, buscando apelar a las grandes audiencias para hablar de problemas sociales, abordados con tal complejidad que no se puede dudar de que asuntos de la gravedad de la trata implican asociaciones y fidelidades oscuras coladas en todos los rincones de una nación. Password fue el primer filme grabado en video y transferido a 35mm en Centroamérica, producido y coescrito por Ingo Niehaus, en un contexto tecnológico, el de internet, que generó una explosión imparable hasta ahora de la pornografía, incluída la infantil.  Al mismo tiempo, es notorio que se trata de una producción guerrillera, con una estética marcada por el entusiasmo, el compromiso social y el amor al cine.

 

Mujeres apasionadas (Maureen Jiménez, Costa Rica, 2003)

historia del cine centroamericano 1990 2000

Mujeres apasionadas fue el primer largometraje centroamericano dirigido por una mujer. El filme, de Maureen Jiménez, cuenta la historia de cuatro mujeres que, sin saberlo, mantenían una relación con el mismo artista. Cuando él muere, todas ellas son citadas en su estudio donde comparten, cada una, su versión de la historia. En palabras de Jiménez, el proyecto se centraba en el intento de presentar el mundo femenino, en este caso de cuatro mujeres costarricenses independientes económicamente, en busca del amor y la felicidad. Claudia Barrionuevo, coguionista de la película, explica que la manera que encontró para unir a las protagonistas en el filme, fue el interés común entre ellas por un mismo hombre. La paradoja se encuentra, entonces, en el hecho de que el drama de la cinta gravite, finalmente, en torno a un personaje masculino que, en palabras de Barrionuevo, es el personaje más complejo. Habría que pensar en el conjunto de los elementos: primera película centroamericana dirigida por una mujer, el deseo de explorar la feminidad y el que las protagonistas se debatan a lo largo del filme sobre un hombre. Sin embargo, dicho problema de representación es eclipsado por el hecho de que el filme Mujeres apasionadas sea inaccesible: no hay dónde verla o encontrarla.

 

Choices (Kimberly Vasquez, Belice, 2003)

Quizá, mirando hacia atrás Kimberly Vasquez, directora del Instituto de Artes Creativas, parte del Instituto Nacional de Cultura e Historia (NICH) de Belice, se sorprenda tanto como se sienta orgullosa al voltear hacia 2003. Ese año, con un largometraje de 60 minutos justitos, sobre dos adolescentes, Tiffany e Irene, Vasquez fundó el cine beliceño. Es difícil decir algo más sobre la película: hay pocas fuentes y sinopsis escuetas. A fin de cuentas no podemos olvidar que sigue habiendo una desigualdad tremenda en la distribución de la información, aunque el flujo interminable de datos nos engañe.

 

Caribe (Esteban Ramírez, Costa Rica, 2004)

historia del cine centroamericano 1990 2000

Durante casi una década, Esteban Ramírez produjo publicidad y comerciales, antes de estar listo para preparar un largometraje en 35mm. Basada en un cuento de Carlos Salazar Herrera, “El solitario”, Caribe aborda un momento de inflexión en la vida de Esteban, un biólogo que hereda una finca bananera en la provincia de Limón: por un lado sus compradores de plátano le rescinden el contrato al tiempo que una petrolera se instala en el lugar, atrayendo trabajadores y anunciando un daño ambiental que entiende profundamente y le preocupa, y por otro llega de imprevisto una hermanastra de su esposa de la que nadie sabía nada. La cinta en sí refleja una contradicción en estas historias: el drama personal compite con el drama social, como si éste no fuera suficiente, al tiempo que el drama social de una comunidad en su mayoría afrodescendiente, al no abordarse a profundidad, aplana de algún modo la experiencia colectiva. Dichas contradicciones no impidieron que la película fuera bien recibida por la crítica local, en algunos festivales latinoamericanos y europeos, tanto por su factura como por haber sido leída en su momento como una película ecologista.

 

Las Cruces, poblado próximo (Rafael Rosal, Guatemala, 2005)

historia del cine centroamericano 1990 2000

Durante la Guerra Civil de Guatemala, en 1986, diez años antes de la firma del Acuerdo de Paz Firme y Duradera, un campesino, huyendo de la masacre que aconteció en su pueblo a manos de los militares, llega al poblado de Las Cruces para prevenir a los campesinos sobre la llegada del ejército. Un grupo de guerrilleros, al tanto del inminente ataque a Las Cruces, decide intervenir, preparando a los campesinos para actuar ante lo que viene. La película relata la relación entre el grupo guerrillero y los pobladores de la aldea, donde se generan conflictos internos, confusión, y una serie de diálogos que buscan elaborar sobre la historia de Guatemala, el sufrimiento, la opresión, la política y la resistencia. El esfuerzo de Rafael Rosal se centra menos en la preparación militar o en la batalla por acontecer que en las ideas que se declaran. En la mayoría de las ocasiones, sin embargo, dichos intercambios dialógicos se vuelven panfletarios y el comandante Camilo, líder y portavoz del grupo guerrillero (que para variar es blanco y de ojos verdes), parece ser tratado por Rosal como la voz de la razón, aleccionando en su deber a los campesinos. Esto no resta, sin embargo, ciertos momentos notables: la escena del rito, que funciona como una clase de sincretismo entre los sermones aparentemente ilustrados de Camilo y la sabiduría secular de los oriundos de Las Cruces; o la ambigüedad moral del comandante en una escena a la mitad del filme, que abre un abanico de posibilidades para explorar los claroscuros de la guerrilla misma; más este último aspecto se queda trunco, puesto que la los hechos del filme terminan dándole la razón al comandante, ya que sus augurios sobre el desenlace de los hechos se cumplen. La película, a pesar de sus logros, cae en la cátedra, que, como Camilo, busca aleccionar a los que supuestamente poco saben.

 

Redacción: Abel Muñoz Hénonin y Santiago Padilla de Miguel. La investigación de esta serie se hizo en dos etapas, la primera a cargo de Andrea Carolina Estrada Rodríguez, y la segunda, que consistió en una revisión y delimitación de la primera, estuvo a cargo de Patricio Solís Macías.