La principales industrias fílmicas del

La principales industrias fílmicas del mundo

Por | 8 Agosto 2016

En México se discute constantemente la necesidad de tener una industria fílmica. Nuestros referentes son dos: la Época de Oro nacional y Hollywood. Una industria del pasado y una que parece inmortal. Volteemos al presente. ¿Cuándo podemos hablar de una industria fílmica y cuáles son las industrias fílmicas verdaderamente existentes?

¿Cómo se define industria? Después de buscar en algunos diccionarios optamos las dos primeras acepciones de la entrada “Industria” del Diccionario del español de México editado por el Colmex:

1 Actividad y organización laboral, económica o administrativa que explota grandes cantidades de productos naturales, los transforma y fabrica objetos con ellos o proporciona ciertos servicios a la sociedad […]. 2 Conjunto de las empresas que se dedican a esta actividad. […]

Tomando como base esta definición cualquier conjunto de empresas dedicadas al cine podría ser una industria y entonces México ya tendría una. Pero la definición tiene un problema de escala: cuando hablamos de industrias fílmicas nos da la impresión de hablar de conglomerados colosales. También tiene un problema de capital: asumimos que una industria mueve grandes capitales, y en el cine eso depende de tener audiencias considerables.

¿Cómo definir industria fílmica entonces? Proponemos esta definición:

Conjunto de empresas dedicadas a la producción, distribución y exhibición de películas con impacto en públicos muy amplios.

Así pueden distinguirse un puñado de industrias con distintas escalas en el mundo. Repasemos el panorama.

1.- La industria cinematográfica de la India es la más grande del mundo si tomamos como medida la gente trabajando en ella y la cantidad de películas producidas anualmente (entre 1,500 y 2,000). Los cines locales cuentan, en su mayoría, con una sola sala, y los precios de los boletos se mantienen bajos para que la mayoría de la audiencia, empobrecida, pueda asistir regularmente a ver películas. La gran industria hindú es más bien un conglomerado de industrias regionales en prácticamente todas las lenguas mayores del Subcontinente Índico, la mayoría vista en su área lingüística.

2.- En Estados Unidos, la industria cinematográfica funciona de manera distinta. Durante 2015, se alcanzó un récord de 11 mil millones de dólares dentro del país y 38 mil millones internacionalmente. Este incremento, no obstante, tiene que ver con un aumento de precios en los boletos localmente y el estreno de dos blockbusters gigantescos: Star Wars: El despertar de la fuerza (Star Wars: The Force Awakens, Disney, 2015 ) y Mundo Jurásico (Jurassic World, Colin Trevorrow, 2015), cada uno con ganancias de más de 600 millones de dólares. El cine estadounidense depende de su alcance virtualmente global para sobrevivir, por ello se ha anclado a los blockbusters en los últimos años: garantizan audiencias y, en consecuencia, capital.

3.- Desde 2008, en Japón, las películas locales han obtenido más ganancias en taquilla que las películas importadas. En 2014, se proyectaron en el país 581 cintas japonesas y 555 cintas extranjeras (superando las primeras en un 10% las ganancias de las segundas). Esto llama la atención al haber sido un año de grandes blockbusters estadounidenses que, sin embargo, no opacaron el consumo del cine nacional. La especificidad cultural nipona tiende por un lado a la reafirmación y por otro a la hibridación, como se puede constatar en casi cualquier ejemplo de su cine, quizá por eso, sus imágenes en movimiento también tienen tanto impacto a nivel global y forman una parte importante de nuestro imaginario junto con las estadounidenses.

4.- El cine de Corea del Sur alcanzó su mayor número de asistentes al cine en la historia entre 2014 y 2015. Una de sus características es la comercialización coordinada en salas tradicionales, televisión por internet (IPTV) y video bajo demanda (VOD). En 2015 fueron estrenadas 68 cintas nacionales en IPTV. Muchos cineastas sudcoreanos han aprovechado estos modos de distribución para hacer que su cine llegue a públicos más amplios. Sus producciones, que abarcan todos los géneros, de la comedia romántica al terror, han permeado Japón, Filipinas y la península de Indochina como sus mercados externos base, pero se han proyectado también a nivel global. Aquí está el influjo de aire fresco más grande que ha tenido el cine de gran comercio durante este siglo.DIGITAL CAMERA

5.- Nigeria ocupa el segundo lugar mundial (después de la India) en cantidad de películas producidas. En este país, la única institución con más empleados que la industria cinematográfica es el gobierno. La películas nigerianas son producciones pequeñas y rápidas, generalmente melodramáticas, han alcanzado públicos en toda el África subsahariania. Las dinámicas de distribución incluyen estrenos directamente en DVD o en video bajo demanda. Hay diez títulos de Nollywood disponibles en Netflix y están surgiendo varias empresas de VOD que pretenden distribuir más producciones.

src.adapt.960.high.nollywood_alaba.1418566054214

6.- La industria de cine iraní es, además de prolífica, muy hermética. Con una población que asiste regularmente al cine y precios de boletos baratos (alrededor de un dólar por persona), el único cine que se proyecta es el local debido a la legislación de su gobierno teocrático. Pero el cine iraní que se ve en Irán no es el que vemos en festivales sino el de géneros populares, como la épica bélica. Este cine también tiene amplio impacto en la zona cultural persa, es decir, en Afganistán y Tayikistán. Con una población ilustrada muy amplia la oferta local resulta limitante y florece un mercado pirata de películas extranjeras.

Tabriz

7.- El caso de Egipto es muy particular. Por décadas fue una industria potente, popular en el mundo árabe e Israel, pero recientemente su producción ha decrecido debido a problemas tanto de producción como de demanda: la producción (tanto cinematográfica como televisiva) recae en sólo cinco compañías y hay pocas personas trabajando en la industria, el público egipcio cada vez está más interesado en producciones internacionales con mejor calidad y, finalmente, la crisis política y económica posterior a la Primavera Árabe los ha impactando directamente.

8.- Más allá de las industrias nacionales, hay una gran industria mundial, nodal y transnacional que no se ve a sí misma como tal: el circuito de festivales. Los cineastas con búsquedas artísticas encuentran aquí su mercado y su audiencia, multicultural e ilustrada. Si existe otra globalización tan exitosa como la de Hollywood y la de Japón es ésta. Por eso muchos de los autores fílmicos no están demasiado interesados en sus mercados nacionales. Tienen su lugar aquí. Esto implica repensar el cine como un fenómeno no nacional y, probablemente, poner en duda la idea de industria planteada en los párrafos anteriores.