5 momentos fundamentales de Godard

5 momentos fundamentales de Godard

Por | 11 Enero 2016

Jean-Luc Godard es uno de los realizadores más importantes y versátiles en la historia del cine. Con una obra muy diversa conformada por más de ochenta filmes, es complicado determinar sus mejores obras. Sin embargo, seleccionamos cinco momentos fundamentales para abordar –o revisitar– su quehacer como cineasta.

 

Sin aliento (À bout de souffle, 1960)

SIN ALIENTO

El primer largometraje de Jean-Luc Godard es también uno de sus filmes mejor logrados. Sin aliento presenta varios de los rasgos que se volverían recurrentes en esta primera etapa del cineasta (incluyendo la presencia de Jean-Paul Belmondo). Con un guión notablemente fresco y una puesta en escena vanguardista, este filme es una de las piedras angulares de la Nouvelle vague.

 

Pierrot el loco (Pierrot le fou, 1965)

PIERROT

Es, posiblemente, la película más popular del cineasta. Los protagonistas, Marianne (Anna Karina) y Ferdinand/Pierrot (Jean-Paul Belmondo) deciden huir juntos. A través de distintos elementos que van desde números musicales hasta diálogos sobre el cine y secuencias narradas a través de pinturas, Pierrot el loco es un relato de amor que llega a extremos inesperados, tanto en forma como en contenido.

 

Historia(s) del cine (Histoire(s) du cinéma, 1988-98)

HISTORIAS

Historia(s) del cine es el proyecto más ambicioso de Godard. La serie surgió de las reflexiones en torno a la historia “verdadera” del cine que el cineasta francés expuso en una serie de conferencias que dio en Montreal en 1977. A partir de entonces, recolectó los fragmentos que entretejen los ocho episodios y los fue difundiendo gradualmente. Una lectura de la historia del cine a cargo de uno de sus grandes protagonistas.

 

Elogio del amor (Éloge de l’amour, 2001)

elogio

Este filme ensayístico es uno de los momentos más brillantes en la obra de Godard. En él reflexiona sobre la historia, la política, la creación artística y, por supuesto, el amor. A través de las cavilaciones del protagonista (Bruno Putzulu) sobre su propio acercamiento al tema del amor, tintes humorísticos muy particulares y una propuesta cromática extrema, el filme se enfoca en cuestiones humanas y universales convirtiéndose en un discurso provocador y, a la vez, conmovedor.

 

Adiós al lenguaje (Adieu au langage, 2014)

adios

En esta ocasión, el director se aventuró en los territorios del 3D manipulando la tecnología de manera que el filme alcanza lugares nunca antes explorados. Con Adiós al lenguaje, el cineasta demostró que lo importante en el quehacer cinematográfico no es tener estas tecnologías al alcance, sino saber explotarlas para articular un discurso que, aun en medio del bombardeo visual en el que vivimos, logre sacudir al espectador. Impresionante.